"Comenzamos la escalada que coincide con la cara oeste
por el extraplomo inicial bastante serio y la larga travesía
por la que rebasado el espolón se hace difícil entenderse.
Abandonamos la "Villar". Desde el punto donde nos encontramos,
superamos un trozo muy liso de pared compacta, superado este,
prosigo el delicado paso a libre hasta que una fisura ya conocida me brinda ocasión de colocar una segunda escarpia. Continuo
la fisura y poco más arriba, tengo que bordear la panza
hasta que alcanzo una cornisa formada por una laja semisuelta.
Una vez ha llegado Navarro, inicia el siguiente largo sobre
mis hombros pisoteándome a placer. En este largo evitamos por
la izquierda en un franqueo, la fea fisura diagonal que bautizamos "La Cicatriz", aparente línea de ataque vista desde la
base pero que a su altura se ve impracticable. Navarro desaparece
de mi vista avisándome que sigue a libre. Por fin alcanza
la cornisa recuperando la despensa y a mí a continuación.
1º vivac.
Sobre las seis, tras haber dormido toda la noche de un tirón, prosigo hacia la derecha por la misma cornisa
del vivac hasta una panza que supero con un pitón, sigo en
diagonal por un muro bastante liso que se extraploma al final,
extraplomo que supero con 4 malos clavos y preparo la reunión.
Comienza mi compañero pisoteándome los hombros y en un alarde
de equilibrio, supera una panza siguiendo por un diedro descompuesto
del que hay que salirse en un difícil franqueo. Al final de este, llega al punto donde llegamos la otra vez. Colgado del clavo de rapel estudio la continuación desconocida desde ahora. Por encima de la panza, en cuyo borde estoy suspendido, otra más saliente cierra el paso, siguiendo un trozo de
pared de la que calculo se podría progresar más rápidamente, una
tercera panza cortada por una fisura y la perspectiva achata
el resto de la pared visible. Supero los dos primeros extraplomos
difícilmente, la pared no me ha engañado y salvo el trazo liso con más facilidad. Finalmente tengo que subir la fisura del final utilizando métodos nada académicos y consigo encaramarme
en una repisa al pie de un muro bastante más fácil
por el que sube Navarro.
Nos reunimos en un rellano al pie de
una panza surcada por tres chimeneas a cuál más fea, nos decidimos por la central después de varios infructuosos intentos
de llegar a ella de frente, lo logro dando un franqueo por la
derecha sin que la cosa sea mucho más fácil, a base de paciencia y de fiarme de unos pitones más bien malos, la chimenea
excepto un techillo al final, no ofrece ningún problema y da
paso a una pared de excelente zócalo que hace prorrumpir en
exclamaciones a Navarro a medida que va subiendo. Mi aviso de
que no le queda más cuerda le sorprende en un estrecho resalte
donde se decide a preparar el 2º vivac.
En este segundo tercio,
la pared presenta una de sus mayores dificultades con
unos extraplomos de 40 ó 5O m. hasta unas cornisas que son nuestra
meta momentánea. El primer largo en diagonal a la izquierda
permite sortear los primeros desplomes siguiendo a
continuación a la derecha cuando nos encontramos en medio de
ellos. De esta forma me encuentro haciendo artesanía pura a
base de pitonisas, pitoncitos y toda la quincalla menuda que
tengo, pasando un rato bastante apurado hasta que penduleando
me situó en una repisa donde descanso de tan fatigosa tirada.
Otro largo queda para salir de esta segunda zona de panzas.
Veo a mi compañero empezar con un brío que, queda frenado ante la imposibilidad de pitonar ni medianamente bien, son momentos
de gran tensión, sobre uno de los clavos que ha conseguido colocar, suspende un estribo y es al querer apurar el
ultimo peldaño cuando se produce la caída. Todo ocurre en breves instantes al desprenderse el primer clavo, el segundo lo
hace también y es uno de los de la reunión el que aguanta él
vuelo: que queda suspendido debajo de mí sin mayores consecuencias
que un dedo magullado y el reloj hecho puré. Mientras
ataca otra vez, está con los bríos un poco mermados, al
segundo intento hay más suerte, el clavo aguanta lo suficiente para alcanzar la parte superior del extraplomo por el que
se desplaza hasta llegar a una pequeña muesca, al pie de un
tramo de pared sumamente vertical de unos 15 m. Intento dar con una cornisa en las dos horas de luz que nos quedan, pero
al no conseguirlo, nos quedamos allí organizándonos un balconcillo, 3º vivac.
A base de artesanía me desplazo por la derecha hasta una entosta donde consigo colocar un buen clavo,
continuo pero al no ver nada regreso hasta el clavo, cansado
de tanto peso y recupero a mi compañero. Este con más suerte,
consigue meter un clavo bueno y luego otro y otro. Ya toca la
repisa que esperamos salir de este agotados trozo de pared y
por ella se desplaza hacia la izquierda al otro lado del espolón por lo que presumo se han acabado los problemas gordos (ya era hora). Al final de la tirada siguiente y mientras mi
compañero se acerca a mi no siento otra cosa que el llevar el
tomavistas descargado. Otra tirada por unos metros de pared
lisa, una corta canal con mala salida y alcanza Navarro el nido de buitres. Estamos cerca de la cima pero la noche se nos
echa encima. 4º vivac.
La ultima tirada corre a cargo de Navarro, pues tras los suspenses de ayer temo no encontrarme en las mejores condiciones. Le veo salir sobre un extraplomo sobre nosotros del que pasa a una especie de medio cerco a la
derecha, por la que continua el arriesgado largo en libre y
cima".
Atacar la pared por medio de una travesía ascendente de
derecha a izquierda aproximadamente en la vertical del punto
' mas alto de la "cicatriz". Bordeamos unos desplomes hasta
que estos se hace débiles, donde subiremos recto hacia terreno más fácil hasta un pequeño nicho del que nace un diedro
y remontándolo hasta unos desplomes franquear a la izquierda
hasta un cómodo nicho donde podemos hacer reunión. Salimos del nicho y a la derecha de éste, debajo de unos desplomes,
subimos por donde estos se hacen más factibles ayudados de
la técnica artificial -hay un buril- y salimos en libre hasta
una cornisa horizontal que recorremos hasta el mismo filo
del espolón donde hay buriles. Si queremos hacemos el relevo
o bien, continuamos siempre en franqueo a la izquierda hasta
una buena repisa con buriles.
Seguimos en vertical por esta
pared en terreno de cuarto y cuarto sup. y siguiendo siempre la lógica hasta otra repisa con buriles. Salimos de esta primero en diagonal a la izquierda y después en diagonal a la
derecha hasta una buena repisa con buriles. Es aquí donde en
diagonal a la izquierda, continua la vía Luis Villar y, el espolón sur, continua primero, destrepando unos metros por una
entosta rota y muy aérea hasta que a nuestra derecha, tenemos
otra entosta muy fina y alargada que recorremos hasta que
acaba y, a la altura del pecho hay un bloque donde justo al
otro lado de él, suele encontrarse un buen clavo de la según
da ascensión. Del pitón franquear a la derecha por una chapalisa hasta la grieta de una entosta la cual seguimos hasta
que se acaba y después de unos pasos de roca suelta llegamos
a un aéreo nicho donde podemos hacer reunión.
Es importante seguir la descripción de este largo pues suele haber
muchos embarques. Salimos del nicho por una panza vertical
hasta que debajo de unos desplomes la lógica nos lleva a la
izquierda en ascendente y debajo de una panza pronunciada pero de excelente roca, la atacamos en vertical hasta que encontramos
a nuestra izquierda dos buriles seguimos un poco
en diagonal a la derecha y atacamos otra panza similar a la
anterior hasta una repisita aérea y segura.
Atacar en vertical
de la reunión un muro rojo hasta donde suele encontrarse
un pitón, de este a la izquierda por terreno difícil hasta
atacar una panza y una vez superado esta continuamos a la
derecha atravesando cornisas y panzas y siguiendo recto durante
10 ó 15 metros más, llegamos a una plataforma inclinada con buriles que es el centro de las placas grises y al pie
de las canales centrales. De este punto, elevarse por una corta grieta que hay a la izquierda hasta situarse debajo de unos
desplomes los cuales bordeamos a la derecha, para atacar una
panza que nos sitúa donde comienza la canal existente mas a
la derecha. Franqueamos a la izquierda en aéreos pasos y entramos
en la canal central la cual seguimos hasta que nos sitúa debajo de una pronunciada panza roja. La bordeamos a la
derecha y atacamos una placa vertical de muy buena roca; primero recto y luego a la izquierda hasta llegar a una cómoda cornisa donde se puede hacer reunión.
Seguimos rectos hasta
un puente de roca por terreno dificultoso y después en diagonal
a la izquierda hasta una corta grieta donde suele haber un pitón y de aquí recto hasta una cornisa que se alarga hacia la derecha. Recorrerla en este sentido durante una decena de metros hasta situarnos debajo de unas panzas las
cuales se suelen hacer en libre y artificial hasta unos buriles y de estos, superamos otra difícil panza y llegamos
a una buena repisa con muchos buriles de seguro. De este punto
y hasta una pequeña canal en la parte alta del torreón,
subiremos siempre en vertical ascendente un poco a la izquierda, ayudándonos de los buriles que hay puestos de progresión.
Hasta la pequeña canal, se suelen hacer dos largos con una
reunión de estribos. Superamos la canal apenas marcada en
libre y al final de ella, un paso en artificial para después
franquear a la izquierda a un pequeño nicho donde se puede
hacer reunión. Seguir recto en libre hasta un buril y de este hasta otros dos y de aquí a la cima es fácil.
Primavera 1.981
Material necesario:
Empotradores, expres.