Es sin duda el más evidente itinerario que quedaba por abrir en el Torreón. Sigue en su totalidad la fisura que a la izquierda de la vía Sol-Galilea, raya verticalmente al Zocalo del Torreón, hasta el mismo pie de la vía Malagón (Plataforma de las Flores).
No obstante es solo una vía de acceso a la base del propio Torreón, que puede enlazarse despues con cualquier itinerario dandole así, más aún que la vía Sol-Galilea, un elegante trazado y una mayor dificultad de conjunto.